!!!Llegó la hora de cubrir las bases!!!
Un aspecto importante para mí es el hecho de que tenemos que usar ingredientes de calidad. Se da por hecho que para condimentar una pizza, normalmente se barre el frigorífico de sobras o se piensa: a ver que hay… y lo mismo nos da echarle eso que aquello ¡Gran error! Tenemos menospreciada esta comida por la magnífica labor que han hecho las grandes empresas de comida rápida.
Si miramos a la pizza como a un exquisito estofado al que no escatimamos en mimarlo y agregamos buenos ingredientes que le den sabor y aroma, la pizza se convierte en otro plato más que añadimos a nuestra dieta y que puede ser igual de nutritivo y equilibrado que otros.
Un ejemplo, en vez de tomarla para cenar (que es lo que más se suele hacer y luego no se quema) podemos ingerirla al mediodía. La condimentamos con tomate, mozzarella, proteína vegetal o animal, verduras y hasta podemos añadir algas marinas. Aquí tenemos un plato en el que encontramos hidratos de carbono del trigo, proteína vegetal o animal y las vitaminas, minerales y fibra de las verduras y las algas. ¡No está mal ¿no?!
Una vez a la semana se puede comer sin problema, sabiendo que estás comiendo algo equilibrado y no pensando que como la tomo de vez en cuando, aprovecho y le echo todas las guarradas que pille, hasta kétchup si hace falta. ¡Y la acompaño con una coca-cola de litro y medio! Exagerando un poco, o no…